Crows, 1766
Maruyama Okyo, Japanese
The eighteenth century in Japan saw a new influx of realism in painting best exemplified by the innovative work of Maruyama Ōkyo. A major factor in the development of his style was his direct and intensive study of nature, though he was also influenced by Chinese and Western realism. His interest in natural forms did lead to some criticism that in rendering his subjects he was too concerned with physical appearance; nevertheless, his work enjoyed wide popular appeal.
In this striking pair of screens, clumps of young bamboo and a gnarled plum tree beside a stream provide the setting for a group of crows in flight and at rest. Soft washes of gray ink and gold convey the feeling of dense fog and evoke a sense of deep space. Nine birds are boldly rendered in thick, textured brushstrokes in varying tones of gray and black, achieved by laying down the ink with the side of the brush. Every attitude of the crows as they dart up, swoop down, and rest of the ground reveals the artist’s patient study of the actual birds. Painted when Ōkyo was thirty-three years old, the startling realism of the cawing birds and the detailed observation of natural form are characteristic of his work, though these screens demonstrate a free ink style that is rarely found in works of his youth.
En el siglo XVIII, Japón vio la llegada de una nueva ola de realismo en pintura cuyo máximo exponente es la innovadora obra de Maruyama Ōkyo. Un factor decisivo en el desarrollo del estilo del artista fue su estudio directo e intensivo de la naturaleza, aunque también se vio influenciado por el realismo chino y occidental. Su interés por las formas naturales le ganó, de hecho, ciertas críticas por preocuparse demasiado por la apariencia física al plasmar sus temas. Sin embargo, gozó de una gran aceptación popular.
En este llamativo par de pantallas, los brotes de bambú tierno y un ciruelo nudoso junto a un arroyo proporcionan el entorno en el que vuela y descansa un grupo de cuervos. Con suaves aguadas de tinta gris y oro, el artista expresa la sensación de una densa neblina y evoca un sentido de profundidad espacial. De manera llamativa, el artista representa nueve aves con pinceladas cargadas y llenas de textura en distintos tonos de gris y negro, resultado que logra aplicando la tinta con un lado del pincel. Cada actitud de los cuervos —ya sea que se eleven o desciendan abruptamente, o que descansen en el suelo— revela el paciente estudio que el artista realizó de aves reales. Pintada cuando Ōkyo tenía treinta y tres años, la obra se caracteriza por el asombroso realismo de los pájaros graznando y la observación minuciosa de las formas naturales, si bien estas pantallas muestran un estilo libre en el uso de la tinta poco común en su obra de juventud.
Bunzo Nakanishi, Kyoto;
(Mayuyama & Co., Ltd., Tokyo);
purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 1969.