Singing Priest or God, c. A.D. 400–600
Teotihuacán
The city of Teotihuacán, located about thirty miles northeast of Mexico City,was the capital of the first classical civilization of Mesoamerica, dating from around the first to the seventh century A.D. Teotihuacán was an urban and ritual complex eight miles long with a number of buildings on the main avenue, including the second largest pyramid in Mesoamerica. Both the residential and ceremonial structures were characterized by “slope-and-panel” profiles on their platforms and terraces, and were decorated with elaborate polychrome wall frescoes. The frescoes were arranged in orderly sequences depicting ritual images that appear to represent ceremonies in which specific favors were sought from the gods.
In this richly symbolic mural fragment from Teotihuacán, a priest or god costumed in an elaborately plumed headdress performs a ceremony involving the scattering of incense while singing. The object of the ceremony seems to center on the glyphlike symbol to the left, depicting five maguey spines thrust into a stack of reeds. In all likelihood this is a place name. The officiating figure holds an incense bag in his left hand, while flower-decorated water streams from his right. Proceeding from his mouth is a large speech scroll edged with vegetation (probably meaning “flowery song”); the hearts, jade, and other symbols in the scroll may stand for the song’s content.
La ciudad de Teotihuacán, ubicada a unos cincuenta kilómetros de la Ciudad de México, fue la capital de la primera civilización clásica de Mesoamérica, que data de aproximadamente el siglo I al VII d. C. Teotihuacán era un complejo urbano y ritual de doce kilómetros de longitud que tenía un número de edificios sobre la avenida principal, entre ellos, la segunda pirámide más grande de Mesoamérica. Tanto las estructuras residenciales como las ceremoniales se caracterizaban por el formato “talud-tablero” de sus plataformas y terrazas, y sus paredes estaban decoradas con elaborados frescos policromados. Los frescos se disponían en secuencias ordenadas en las que se representaban imágenes rituales, que parecen representar ceremonias en las que se buscaban favores específicos de los dioses.
En este fragmento mural de Teotihuacán, de rico simbolismo, un sacerdote o dios, vestido con un elaborado tocado de plumas, realiza una ceremonia en la que esparce incienso mientras canta. El objeto de la ceremonia parece centrarse en el símbolo de aspecto jeroglífico de la izquierda, en el que vemos cinco púas de agave clavadas en un almiar de juncos. Lo más probable es que se trate del nombre de un lugar. El oficiante sostiene una bolsa de incienso con la mano izquierda, mientras que, de la derecha, mana una corriente de agua decorada con flores. De su boca vemos salir una vírgula de la palabra, en cuyos bordes hay vegetación (lo que probablemente signifique “canción florida”); los corazones, el jade y otros símbolos que hay dentro del rollo podrían representar el contenido de la canción.
In New York by 1964 or 1965;
(John Stokes, New York);
purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth,1972.