Diviner’s Mask, early 20th century
Yombe
Among the Yombe people, masks were used in divination ceremonies, through which past or future events were revealed. This example was worn by a nganga diphomba, a divination specialist devoted primarily to the detection of members of the community responsible for various crimes, accidents, and other disasters. The diphomba prosecuted anti-social acts, and during a ritual trial functioned as the vehicle for the verdict of the ancestral spirit. Yombe masks are generally regarded as idealized representations of the diviners who wore them, but the closed eyes, parted lips, and overall expression of intense concentration on the Kimbell mask lend it a sense of heightened realism.
The mask’s crusted, black surface is the result of its having been stored in the rafters of a building where it was exposed to the oils and smokes of cooking. The black color of the mask is also associated with judgment and divination. Had it been reused, it would almost certainly have been cleaned and repainted as a part of its preparation for receiving the spirit. Some masks have relatively blank countenances and depend upon costume and context—dance, chant, and even speech—to create personality. Others, such as this Yombe mask, seem aglow with character.
Los yombe utilizaban las máscaras en las ceremonias de adivinación a través de las cuales se revelaban hechos pasados o futuros. Este ejemplar fue utilizado por un nganga diphomba, especialista de la adivinación que se dedica principalmente a detectar miembros de la comunidad responsables de crímenes, delitos, accidentes y otros desastres. El diphomba enjuiciaba las acciones antisociales y, durante el juicio ritual, actuaba como vehículo para oír el veredicto del espíritu ancestral. Las máscaras yombe suelen entenderse como representaciones idealizadas de los adivinos que las usaban; sin embargo, los ojos cerrados, la boca entreabierta y la expresión general de profunda concentración otorgan a esta máscara del Kimbell una mayor sensación de realismo.
La rugosa superficie negra de la máscara es el resultado de haber estado guardada en las vigas del techo de un edificio donde estuvo expuesta a los aceites y humos de la cocina. El color negro también se asocia al juicio y la adivinación. Si se hubiera vuelto a usar, casi seguramente se la habría limpiado y vuelto a pintar como parte de la preparación para recibir al espíritu. Algunas máscaras tienen un rostro carente de expresión y la personalidad que se les dé depende de la vestimenta y el contexto, ya sean danzas, cantos o incluso discursos. Otras, como esta máscara yombe, desprenden un gran carácter.
(Ralph Nash, London) by c. 1962;
(Jacques Kerchache [born 1942], Paris) to c. 1962;
Morris J. Pinto, Paris, since 1962;
Armand P. Arman (born 1928), Paris and New York, to c. 1977;
purchased by (Ben Heller, Inc., New York), 1977;
purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 1979.