Collection

Standing Figure, c. 900–400 B.C.

Olmec


The Olmecs produced the first complex culture in Middle America. Their settlements saw the establishment of the first sacred centers composed of plazas, mounds, and pyramids; and the ceremonial centers contained colossal basalt sculptured heads that portrayed secular leaders as well as deities. Representations of deities include human-animal composites of jaguars, harpy eagles, snakes, and crocodiles. The artistic style that the Olmec developed continued for centuries without radical variation. The forms are generous, with substantial mass defined by simplified, boldly flowing contours. Details are limited to those essential for image and content recognition. Figures tend towards the androgynous; heads are large, probably to emphasize their importance, and bodies are short and stocky.

This carved figure is a quintessential work of Olmec culture. Despite its small size, it is unusually monumental in its impact. The lifelike proportions and subtle musculature of this figure epitomize the sensitivity of Olmec jade carving at its finest. Although their function and purpose are not understood, numerous extant examples of this kind of figure suggest they had an important ceremonial function for the Olmec.

Adult: Standing Figure

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Credit
Kimbell Art Museum, Acoustiguide Inc.

Los olmecas conformaron la primera cultura compleja del centro de América. Sus asentamientos vieron el establecimiento de los primeros centros sagrados, compuestos de plazas, túmulos y pirámides; y los centros ceremoniales contenían cabezas colosales esculpidas en basalto que representaban tanto a líderes seculares como a deidades. Las representaciones de deidades incluyen combinaciones de humanos y animales, como jaguares, águilas arpías y cocodrilos. El estilo artístico desarrollado por los olmecas se extendió durante siglos sin presentar grandes variaciones. Las formas son generosas, de una masa considerable, definida por contornos simplificados que fluyen de manera atractiva. Los detalles se limitan a los estrictamente necesarios para que pueda reconocerse la imagen y su contenido. Las figuras tienden a ser andróginas; las cabezas son de gran tamaño, posiblemente para poner de relieve su importancia, y los cuerpos cortos y fornidos.

Esta figura tallada es una obra por excelencia de la cultura olmeca. A pesar de su pequeño tamaño, provoca un impacto monumental, fuera de lo común. Las proporciones realistas y la sutil musculatura de esta figura son el mejor ejemplo de la sensibilidad del tallado en jade de los olmecas. Aunque se desconoce su función y objeto, los numerosos ejemplares de este tipo de figura que han perdurado sugieren que tenían una función ceremonial importante para los olmecas.

(Alphonse Jax, New York);

purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 1981.