Collection

Vessel of the Ik’ Dancer, c. A.D. 750

Maya


This vessel depicts a Maya lord nicknamed the Fat Cacique, ruler of the Ik’ polity. The action of the scene is divided between the interior and exterior of a palace building raised on a low platform with two steps. Inside the building, Fat Cacique is comfortably seated on a bench with a huge pillow, both covered with jaguar pelts. On either side of Fat Cacique are two attendants, partly obscured by the door jambs that frame this scene. A dwarf sits on the first step below the lord. Three dancers stand in front of Fat Cacique, before the blank outer wall of the building, performing a ritual bloodletting dance. Their white loincloths are spattered with blood from this ceremony, in which they would perforate their genitals, and, as they whirled, blood would be drawn into the paper panels extending from their groins. The Maya routinely practiced bloodletting as an offering to the gods, who had shed their own blood to create humanity. The blood of captives was often shed to give to the gods, as well as the blood of nobles who performed autosacrifice.

En esta vasija se representa a un noble maya, apodado el Cacique Gordo, gobernante del estado de Ik’. La acción de la escena se encuentra dividida entre el interior y el exterior de un palacio, erigido sobre una plataforma baja con dos escalones. Dentro del edificio, el Cacique Gordo se encuentra cómodamente sentado sobre un banco con un gran almohadón, ambos recubiertos con piel de jaguar. A cada lado del cacique vemos a dos sirvientes, en parte ocultos por las jambas de la puerta que enmarca esta escena. Debajo del noble, hay un enano sentado en el primer escalón. Los tres bailarines se encuentran de pie frente al Cacique Gordo, delante de la pared externa lisa del edificio, interpretando una danza ritual de derramamiento de sangre. Sus taparrabos blancos están salpicados de la sangre de la ceremonia, en la cual se perforaban los genitales y, al girar, la sangre corría por los paneles de papel que colgaban de su entrepierna. La práctica del derramamiento de sangre era habitual en la cultura maya, como ofrenda a los dioses, quienes habían derramado su propia sangre para crear a la humanidad. La sangre de los cautivos solía ofrecerse a los dioses, así como la de los nobles que practicaban el autosacrificio.

Purchased by Robert Huber, from Enrique Rodas, Guatemala, in 1980, collection of Robert and Marianne Huber, Dixon, Illinois;

(Fort Worth Gallery, Fort Worth);

purchased by Kimbell Art Foundation, 1985.