Collection

Reliquary Guardian Figure (Mbulu Ngulu), 19th century

Kota peoples


This elegant reliquary guardian figure exemplifies the refined sculptural traditions of the Kota peoples of Gabon. Characterized by rhythmic balance of form, surface, and light, it presents a fluid composition framed by a narrow arch-shaped crest, gently curved lateral extensions ending in pierced volutes, and a sharply pointed chin. The face—an oval field of faceted brass narrowing at the base—is marked by large circular eyes, a subtle hollow where the mouth is indicated, and the absence of a frontal ridge. Abstract yet commanding, the visage conveys serenity and restraint.

The sculptor’s technical mastery appears in the sophisticated use of contrasting metals: luminous red copper defines the projecting pupils, upper lip, and chin, reappearing along the crown in a diadem-like band that evokes a coiffure. Brass and other alloys articulate recessed and raised planes, their play of reflection animating the surface. Incised dotted bands across the headdress and neck unify the rhythmic design. The composition’s concentrated focus on the head contrasts with the plain lozenge-shaped base, which was inserted into a basket of ancestral relics; perforations on the reverse once held feathers.

In Kota society, veneration of high-ranking ancestors found expression in such reliquaries, which guarded the bones of the dead and embodied their spiritual power within the ancestor cult known as bwete. Serving both protective and communicative functions, the figures provided a visible conduit for families to honor and invoke ancestral aid. The brilliance of the metal, ritually polished with sand, was thought to repel malevolent forces or mirror the shimmering water that separated the living from the dead.

Esta elegante figura de un guardián de relicario constituye un ejemplo de las refinadas tradiciones escultóricas de los pueblos kota de Gabón. Se caracteriza por el equilibrio rítmico entre la forma, la superficie y la luz, y presenta una composición fluida enmarcada por una estrecha cresta en forma de arco, extensiones laterales ligeramente curvadas que terminan en volutas caladas y un mentón muy puntiagudo. El rostro—un óvalo de latón facetado que se estrecha en la base—se caracteriza por unos grandes ojos circulares, un sutil hueco donde se insinúa la boca y la ausencia de una cresta frontal. El rostro, abstracto y a la vez imponente, transmite serenidad y moderación.

La maestría técnica del escultor se manifiesta en el sofisticado uso de metales contrastantes: el luminoso cobre rojo define las pupilas salientes, el labio superior y el mentón, y reaparece a lo largo de la coronilla en una banda similar a una diadema que evoca un peinado. El latón y otras aleaciones se articulan en planos hundidos y elevados de manera que su juego de reflejos da vida a la superficie. Las bandas punteadas con incisiones que encontramos a lo largo del tocado y del cuello aportan unidad al diseño rítmico. El protagonismo de la cabeza en la composición contrasta con la sencilla base en forma de rombo, que estaba insertada en una cesta de reliquias ancestrales; por su parte, las perforaciones del reverso servían para sujetar plumas.

En la sociedad kota, la veneración de los antepasados de alto rango se expresaba en estos relicarios, que custodiaban los huesos de los difuntos y encarnaban su poder espiritual dentro del culto a los antepasados conocido como bwete. Las figuras, que cumplían funciones tanto de protección como de comunicación, proporcionaban un conducto visible para que las familias les rindieran homenaje e invocaran la ayuda ancestral. Se creía que el brillo del metal, que se pulía con arena como parte de un ritual, repelía las fuerzas maléficas o reflejaba el agua resplandeciente que separaba a los vivos de los muertos.

In the collection of Paul Guyot, before 1890;

purchased by Olivier Le Corneur (Art dealer), Paris, France, around 1890;

purchased by Alain Monbrison [b. 1947] of Galerie Monbrison, Paris and Geneva;

purchased by Jean Paul Barbier-Müller [1930–2016], April 12, 1984;

by inheritance to his heirs and related entities;

Barbier-Mueller Collection, Musée Barbier-Mueller, Geneva, Switzerland;

purchased from (Solothurn Investments LLC., Switzerland, an affiliate of The Barbier-Mueller Collection) by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 2025.