Collection

Fukurojin, the God of Longevity and Wisdom, c. 1790

Ito Jakuchu, Japanese


This humorous image depicts Fukurojin, one of a group of Chinese divinities called the “Seven Household Gods,” who were also popular folk deities in Japan. Fukurojin, an old man, is always distinguished in this group by an exaggerated, tall forehead, which is taken to be indicative of his superhuman intelligence and wisdom. He stands under a pine tree with branches that are softly brushed to create the sense of long, thick pine needles, and he is dressed in a voluminous robe decorated with cranes and long-tailed turtles. In Asian mythology these three motifs—pine, crane, and turtle—are symbols of longevity.

Jakuchu, one of the Three Eccentrics of the Edo period (1615–1868), was a remarkable individualist whose paintings defy easy classification. Born in Kyoto, he was the eldest son of a wealthy greengrocer. Although he inherited the family business, he left the running of the shop to his brother and devoted his entire life to painting. Jakuchu’s oeuvre is extensive and broad in scope. His style ranges from colorful, decorative works on silk to daring compositions in ink; his subjects include elegant depictions of flowers and barnyard fowl, as well as major Buddhist icons and narrative themes.

Esta cómica imagen es una representación de Fukurojin, una de las divinidades chinas que conforman el grupo denominado “Los siete dioses de la fortuna”, que también eran divinidades populares de un culto muy difundido en Japón. El anciano Fukurojin siempre se distingue en este grupo por tener una frente alta y exagerada, que se entiende como sinónimo de su inteligencia y sabiduría sobrehumanas. Aquí lo vemos de pie bajo un pino, cuyas ramas se plasman con suaves pinceladas que generan la sensación de ser las largas y gruesas agujas del pino. Su voluminosa túnica se encuentra decorada con grullas y tortugas de cola larga. En la mitología asiática, estos tres motivos —el pino, la grulla y la tortuga— son símbolos de longevidad.

Ito Jakuchu fue uno de los tres artistas individualistas del periodo Edo (1615–1868), a quienes se conocía colectivamente como “Los tres excéntricos”. Fue un personaje destacado, cuyas pinturas no admiten una clasificación sencilla. Nacido en Kioto, el artista fue el primogénito de un acaudalado verdulero. A pesar de haber heredado el negocio familiar, Jakuchu dejó la gestión de la tienda en manos de su hermano y dedicó toda su vida a la pintura. La vasta obra del artista es de amplio alcance. Su estilo varía desde coloridas obras decorativas sobre seda a llamativas composiciones en tinta; sus temas incluyen elegantes representaciones de flores y aves de corral, así como importantes íconos budistas y temas narrativos.

In Japan, 1973;

(Leighton R. Longhi, New York);

purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 1986.